Todas las entradas por DixieDay

Cuando me piden que hable de mí, nunca sé qué decir, así que solo voy a presentarme brevemente. Mi nombre es Diana A. y vivo en un país de paisajes mágicos llamado Nicaragua. Disfruto mucho de la música y leer; han de saber que la naturaleza es una de mis mayores inspiraciones. De vez en cuando me da por escribir, porque quiero darle forma a mis sentimientos o porque quiero decirle algo al mundo, y es por eso que hace unos años decidí abrir este blog junto con mi mejor amiga, de quien también podrán leer hermosos poemas. Espero que disfruten de este espacio tanto como yo disfruto de trabajar en él. Sean bienvenidos, ¡están en casa!

Oscuridades I

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Circunstancias

Haiku VI

Manchan el cielo

golondrinas viajeras;

nunca se fueron.

©DixieDay2018

Dibujo hecho por mí en el block de notas de mi teléfono, en un momento de aburrimiento (no pude dibujar las golondrinas u.u )

Banalidad

Perdemos el rumbo
en ocasiones.
En ocasiones
olvidamos por qué amamos
lo que amamos,
olvidamos qué queremos
y lo que buscamos.
doble filo es el afán,
¿se puede crear
sin motivo alguno?,
¿qué tienen que ver
el orgullo y la felicidad?
Banalidad,
en ocasiones nos invade
la banalidad.

©DixieDay2018

Imagen extraída de Internet

Páginas

Páginas que son mi alimento

mientras espero ansiosa y abrumada

por la hora marcada

de nuestro preciado encuentro,

páginas que son mi sostén

porque el ruido del entorno

no son tus ruidos,

porque los silencios y alborotos

no son tus maromas ni tus suspiros.

Páginas

que me hablan de amores y de desamores,

de ideales y de banalidades,

pensamientos encriptados

y oscuridades del ser,

que me trago y que disfruto más que nunca

porque todo lo demás

en las horas de ausencias

sabe a nada y nada es

tan bueno como será

cuando me envuelvas con tu piel.

©DixieDay2018

Poema de la foto: En ti -Nach, del libro “Hambriento”

Fotografía por: DixieD.

Sol de invierno

Hace frío,

no es culpa

del invierno.

Es culpa del momento en que se volvió mi existencia, culpa de las tardes solas con café a secas; es culpa del suspiro prófugo de la última brisa que el viento sopló, que dejó sobre mí un manto de vacío en el minuto que marchó.

No es tu culpa, invierno, ser menos que una ráfaga ligera en su retorno, ser pretexto de juntarnos, que se rompa la calma del aburrimiento. De tu mano, invierno, camino aun bajo el sol ardiente y te perdono, tan solo te perdono porque en su sonrisa encuentro aquel suspiro que me despojó, que me abandonó al cruzar la puerta con una promesa y decir adiós.

© DixieDay2018

Imagen extraída de Internet

Haiku V

Jóvenes lirios

que la lluvia de ayer

resucitó.

Lirios

©DixieDay2018

Fotografía: DixieDay

Vacíos

Para crearme un esporádico y falso sentimiento de libertad, he salido de mi encierro y me he aventurado por las calles transitadas de esta nueva ciudad que tiene aires de festejos habituales y de falsas amistades. Realmente no sé lo que busco, talvez un café rústico donde sirvan un buen capuccino y suenen música tranquila para poder leer a gusto, tal vez una pastelería que me ofrezca algo novedoso qué probar, talvez un paisaje que me inspire y que me saque de mi bloqueo de escritor; y con suerte nadie querrá hablarme pues no vine escapando de la soledad sino que vine persiguiéndola.

 

Pero no importa a dónde vaya, sea que me quede en mi cuarto o me aventure en un mar de gente, la sensación de que algo me falta por ver o por hacer no me abandona. Quizás por eso me atreví por esta a vez a evadir los usuales lugares despejados y solitarios por los que me inclino, a experimentar otros olores, sonidos y colores aunque sea por un rato, a descubrir el gusto de la gente por las lúgubres calles invadidas de murmullos indescifrables y pasos y miradas sin expresión pero… solo he recordado por qué busqué mi sitio en el lugar más alejado, solo se me ha hecho un hueco en el corazón porque no soy libre aún, no ahora. Las ciudades se extienden sin que yo logre adaptarme y yo creí que aquellos que lo hacían eran más capaces de lograr emocionarse casi a voluntad por las meras ganas de hacerlo, por pequeña que fuera la razón, y yo quería ser como ellos; pero me bastó con ver sus rostros, observar un poco de su andar, para notar que sus exaltaciones son producto de tristezas arraigadas y olvidadas, tan profundas que ya son imperceptibles y por ende fácilmente ignoradas.

 

Jamás pensé que entre tanta gente habría tanto vacío, tanta automaticidad al caminar. No vale la pena pues, asombrarse tanto y reír tanto si solo es para esconder el estoicismo que se lleva por dentro. No. No soy libre aun de esta inconformidad pero ahora sé algo más del mundo y el miedo crece porque no quiero resignarme, y el miedo a veces te salva la vida. Me siento atrapada de nuevo, de repente, como aquellas veces en que el metro se llenaba y temía no alcanzar a tiempo la salida, y tonta porque aquí es donde menos libre se es; las canciones que suenan aquí y allá se mezclan en un solo barullo indefinible, caminar sin detenerse es simplemente un privilegio. Debí darme la vuelta cuando pude y cambiar de dirección,  debí recordar los audífonos que me aislan del ruido del mundo pero ahora es tarde y lo único que busco a estas alturas es el final de este desfile de frustraciones.

 

Así que decidí que voy a regresar. Renovados mis deseos por la calma y la compañía verdadera, aquella que no atenta contra mi propia y necesaria soledad, estoy segura que veré con otros ojos el origen de mis pasos; y quizás en aquellos sitios tan comunes y conocidos por mí me muestren algunos secretos ocultos, secretos camuflados bajo el polvo que este paseo experimental pudo haber sacudido. No más ruidos confusos, ni pasos ni olores extraños, no más del espejismo colectivo de los más desarrollados pueblos, donde hasta mi propia soledad le huye a la gran soledad que recorre este rincón.

 

©DixieDay2018

Taller #sentimientos de “El ojo crítico”, facebook

Virus

Deben ser del tipo

Que no tiene sueños,

Que sus días son iguales,

Que sus problemas nunca son su culpa.

Deben ser del tipo

Que espera sentado

De piernas y brazos cruzados,

Que el gobierno la vida les resuelva.

Deben ser del tipo

Pre-programado

Que por la mañana se levantaron

Y no se dieron cuenta

Que pasaron años,

Cosas sucedieron,

Se conformaron en su jaula

Y apagaron su cerebro…

Y luego se acostaron sin saber

Que mañana morirán de viejos

En el mejor los casos,

Que vivieron en un sueño,

Que jamás realmente despertaron,

Que dejaron a su paso el virus

De los muertos que aún creen estar vivos.

©DixieDay2018

Senryu IV

Mismo camino,

el destino prohibido

de los que sueñan.

abismo

©DixieDay2018

Imagen extraída de Internet