Como el polvo

Denme tregua

que quiero morir

y escapar

y revivir

donde el aire es música

de flautas,

de arpa,

de violines,

de piano,

donde el tiempo se marca

por el ritmo

de la batería.

Denme tregua,

un descanso,

quizás solo silencio,

la vida es un grano de polvo

a la luz del sol

y yo quiero llegar

a los techos más altos.

©DixieDay2018

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Tu balanza, mi rompecabezas

La vida
La vida suele verse como una balanza rota: O fracasas o alcanzas tus metas, rara vez son vistos tus puntos medios. Es el rompecabezas de una carrera en el que solo son visibles las piezas del final.

Tropiezas, caes y te resbalas, y para poder continuar -porque tienes que continuar, porque deseas continuar, aunque parezca imposible continuar- te arrastras, te deslizas o gateas hasta que tengas la fuerza para volver estar de pie.

Y vuelve a pasar, te caes y te levantas pero estas son solo piezas blancas que solo tú sabes que están ahí, solo tú puedes ver las cicatrices que dejaron. Y el rompecabezas mostrará tu imagen en la meta, pero las heridas habrán desaparecido porque los vencedores deberían ser perfectos.

Y dentro de la carrera de la vida hay muchas otras más pequeñas con piezas también ocultas. Y la gente a tu alrededor usualmente solo intenta adivinar si serás capaz de lograrlo o no, midiendo con la misma balanza rota que solo puede dar uno de los dos resultados.

Porque la vida suele verse como una balanza rota: O fracasas o alcanzas tus metas, rara vez son vistos tus puntos medios. Pero, ¿sabes qué? Tu historia sí importa, tus piezas blancas sí importan, importan porque son tuyas y hay muchos que las están viviendo.

Así que cuando solo se vea tu final diles “¡al carajo con tu balanza rota!, yo voy a mostrarte todas mis piezas blancas, porque yo las viví y si quiero puedo mostrarlas.

© Sus R.S.

Editado por DixieDay

Redención

“No me mantengas viva”

“Te necesito”

“Sirvo más muerta, te hago mayor bien así”

“¿Harías algo por mí?”

“¿Qué?”

“Vive conmigo, préstame tus manos, te lo pido”

Las enredaderas y las plantas rastreras despertaron, se torcían lentamente sobre mí con el siseo de sus hojas al rozarse, el pasto salvaje hería mis mejillas y el chasquido de insectos me hablaba al oído. El suelo vibraba con el movimiento de toda la vida debajo. ¡Cuanta miseria! ¡Cuantas ganas de morir! 

“Tómame, que sirvo más así”. 

Y las vides rozaban mi frente, trenzaban mi cabello, fabricaban un traje verde ceñido a mi cuerpo. Lentamente iba siendo uno con el viejo espíritu hasta vivir del mismo aliento y ser humano, árbol, hierba… todo a la vez. ¡Que olor tan grato el del lugar al que pertenezco!

Y el sol de la tarde nunca me tocó, ni la tormenta me mojó ni el rayo me alcanzó, el hambre no llegó, mas sus dolores todos, todos los sentía yo. Su voz sin voz era canción de cuna y entre sueño y sueño plantaba semillas, ahuyentaba a imprudentes, veía crecer a los pequeños que ella y yo cuidábamos sin descansar; así actuaba, como reconciliadora entre el hombre y las especies. 

El tiempo en que el bosque fue fundado, ya con los árboles crecidos y el suelo colonizado, el aire lleno de trinos y aullidos y la humedad ya mantenía un ambiente propicio, terminó mi trato. 

“Estoy feliz de regresar al fin a ti”.

Porque cuando rompimos los lazos y elegimos la traición, la tristeza estalló en el corazón de la madre, y los mares y la tierra se agitaron, los cielos respondieron pero pocos se conmovieron; había que vendar la herida. Mi cuerpo regresó a la tierra pero estoy en la maleza que se enreda desde entonces en los pies de los intrusos y susurra en sus oídos los horrores que ella vivió, y que les advierte que es capaz de revivir sus peores pesadillas si se atreven a tocar lo que ella les prohibió.

Driada_2

©DixieDay2018

Menos de un minuto es suficiente

para verte y llenarse de nostalgia,

de alegría, de luz, de lucidez;

llorar un segundo por todos los anhelos,

los alcanzados, los abandonados,

los que penden aún de nuestra mano.

 

Menos de un minuto es suficiente

para robar el fulgor

que llueves en los techos

y aprisionarlo en las pupilas,

que el espíritu que hiberna

despierte deslumbrado con tu luz

prestada y tu danza permanente

alrededor de los mares y la tierra.

 

Menos de un minuto es suficiente

para la ilusión de haber vivido eternamente

y la certeza de existir

en nada más que ese segundo.

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©DixieDay2018

Lecciones

A veces me encuentro con la sabiduría de una flor silvestre,
con las sabias lecciones de paciencia de los árboles,
con la noble fuerza del agua que logra labrar la piedra,
con la sencilla elegancia de todas las cosas.

La belleza disimulada pero presente,
generosa a todas las almas que saben apreciar
con los ojos suficientemente abiertos
para llegar a tener un atisbo de su verdad.

-©DixieDay2016-

Frente al espejo

 

Perdóname
por sabotear tu alegría,
por arruinar tu felicidad,
por hacerte sentir triste
y por negarte libertad.

Discúlpame,
por debilitar tu ánimo
quizás sin razón,
pero no pierdas voluntad,
no trates mal tu corazón.

Hoy tú sabes más que ayer
aunque menos que mañana,
por eso mira alrededor
pero enfoca siempre tu mirada.

 

©DixieDay2018

Saudade

Un goteo

por las noches

resuena,

se acompasa

con el ritmo

del reloj.

Tic-tac,

la gota cae,

tic-tac,

aquí en mi pecho,

tic-tac,

carmín salpica.

Reverbera

en el vacío

y el silencio.

gota

©DixieDay2018

Imagen extraída de Internet

Sacrificio

No se quejó nunca la rosa,

para eso había nacido,

para el amor y el delirio,

para hechizar, su dulce aroma.

 

Jamás se han negado las rosas

al sacrificio de la duda,

a probar la suelte oculta

que no leen las margaritas.

 

Y aquella rosa murió feliz

de dar la vida con honor,

abriendo paso al gran amor,

que su fragancia hizo surgir.

rosa marchita

©DixieDay2018

Imagen extraída de Internet

Real

(Lo curioso de este poema es que lo escribí antes del último que publiqué asi que… Lo siento, van en desorden)


A veces piensas tanto,
Planeas tanto, esperas tanto
Por el que has de llamar el indicado
Para pasar una eternidad.

Y cuando llega alguien
Tan similar a quien soñaste,
Tu corazón se ensancha
Con expectativas, con sueños.

Pero esa persona no es quien esperaste,
Y eso agrieta lentamente
El mundo que tu creaste
Para los dos.

Entonces aparece
Tan inesperadamente y de repente,
Alguien que quiere borrar ese dolor
Que la otra persona provocó.

Y aquella persona que deseaste estuviera ahí
No lo está,
Y quien menos esperabas
Es con quien siempre puedes contar.

Aquel que va ganando lento y de a poco
Un lugar en tu corazón
Pues sus detalles ahora son tu todo,
Y su sonrisa es lo más hermoso de este mundo.

El afecto se vuelve cariño,
El cariño crece en amor;
Sus palabras el mas frecuente recuerdo,
Sus ojos tu inspiración.

Porque él es increíblemente,
indudablemente, infinitamente real;
Tu amor por él es real
Indescriptiblemente real en un mundo lleno de espejismos.

Te envuelve con su seguridad,
Te levanta con su apoyo incondicional;
Te regala los días mas maravillosos,
Te ilumina en los días oscuros.

Tal vez el no es quien tu planeaste,
No es perfecto, no es quien tu deseaste;
Pero sabes que es quien necesitas,
Con quien realmente anhelas una eternidad.

Haiku IV

Cielo plomizo,

en sombras misteriosas

yacen los nidos.

ramas

©DixieDay2018

Imagen extraída de Internet

 

A veces no sé lo que pienso, hasta que lo escribo… o lo leo.

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